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Culto a la Santa Muerte

Reflexiones

1-¿Que es? El Alpinista
2-¿Es esto una devoción Cristiana? Don Roque
3-¿Podemos decir esto? Ahora soy Invisible
4- ¿Que nos enseña la Católica fundada por JESUS? ¿ Y les llamamos... Discapacitadas ?
Conclusión. Esperanza
  La Historia de María José
Reflexiones Granos Café
EL JOVEN ATEO Las semillas del Rey

EL CRISTO AGUAFIESTAS

Un niño especial
Un Niño habla a su Madre ¿Entregarías a tu hijo?
¿ No te parece extraño ? El juego de la vida
Un Contrabando en el Cielo La mariposa
La entrevista (Nuevo) Los Reyes Magos
Un año nuevo El Sueño de María
Escogiendo mi Cruz ¿Buena suerte? ¿Mala suerte?
 

EL JOVEN ATEO

Un joven que fue criado como ateo estaba entrenando para un salto de clavados a nivel olímpico. La única influencia religiosa que recibió en su vida, le llegó a través de un amigo.

El deportista no prestó ninguna atención a los sermones de su amigo, aunque los escuchaba con frecuencia.

Una noche, fue a la pista de la universidad a la que pertenecía. Las luces estaban todas apagadas, pero como la noche estaba clara y la luna brillaba, había suficiente luz para practicar.

El joven se subió al trampolín más alto, y en lo que volvió la espalda a la piscina al filo de la rampa y extendió sus brazos, vio su propia sombra en la pared. La sombra de su cuerpo tenía la forma exacta de una cruz.

En lugar de saltar, se arrodilló y finalmente le pidió a Dios que entrara en su vida.

Mientras el joven permanecía quieto, el personal de limpieza ingresó y encendió las luces para trabajar en la piscina, la cuál habían vaciado horas antes para repararla.

 

 

EL CRISTO AGUAFIESTAS

Quisiera decir a los jóvenes una palabra valiente y segura en relación con lo que más les interesa, que es la felicidad; hablarles de algo que a muchos les da vergüenza mencionar. Les podría decir muchas cosas, pero quiero decirles algo que considero lo más importante en su vida, les voy a hablar de una persona, de la persona que más les estima, que más les aprecia y les quiere más que a nadie en este mundo: Jesucristo.

Se suele pensar, sobre todo entre los jóvenes, que Cristo es un "aguafiestas". ¿Por qué? Porque prohibe todo a los jóvenes: diversiones, amor; y les dice: "no hagas esto, no hagas aquello, y lo de más allá". Un Cristo antipático, negativo. Ante Él, los jóvenes, que gustan de vivir la vida en grande, piensan: "Cristo no nos interesa, no es para nosotros, en la juventud no se puede ser cristiano". Pero eso no es cierto, ¡no es cierto!

Cristo prohibe solo lo que te hace daño, el pecado, el mal de tu vida, lo que mata las ilusiones y hace envejecer prematuramente. No prohibe que te diviertas, pide que lo hagas sanamente, y así te diviertes más y mejor. No te prohibe amar, Dios es el Amor con mayúscula, no puede prohibírtelo, al contrario, puedes y debes amar de verdad, pero según las reglas del juego, no trampeando, no abusando sino respetando el amor. ¡Qué fácil y qué difícil! Fácil porque todos sienten el amor y difícil, porque el verdadero amor es lo contrario del egoísmo, y todos estamos llenos de egoísmo, hasta la coronilla de la cabeza.

Cristo te pide que en todas partes vayas en gracia de Dios. Vivir en gracia es lo contrario de vivir en pecado, es ser amigo suyo. En la calle y en gracia de Dios, en las diversiones y en gracia de Dios, con las niñas y con los niños pero en gracia de Dios. Por lo tanto, Cristo no te prohibe nada de lo que legítimamente debes tener en la juventud, al contrario, quiere que seas un joven alegre, y cuanto más alegre, mejor. Pero, es más, solo Cristo puede dar auténtico sentido y valor a tu juventud.

Sin Cristo no eres feliz sino a cuenta gotas, no te realizas plenamente. Podríamos hablar de borracheras de felicidad, pero que luego dejan amargura y decepción. Nada en la vida llega a llenarte plenamente. Como decía aquel que lo experimentó: "Nos has hecho, Señor, para Tí y nuestro corazón estará insatisfecho hasta que descanse en Ti".

Juventud sin Cristo, es igual a juventud sin alma; juventud en pecado, negra juventud; juventud en gracia, juventud con Cristo: son los mejores años de la vida. Con Cristo se vive mejor, mucho mejor, con alegría y paz en el alma; es una alegría de mayor calidad que la pura alegría exterior. Es el mejor shampoo porque rejuvenece desde dentro, no solo la piel. Unos ojos, que denotan la presencia de Dios, son infinitamente más hermosos.

¿Quieres probar la verdad de todo esto? Te invito a hacerte amigo del mejor amigo, que perdona siempre, que olvida y es siempre fiel. A tu edad se puede vivir así, en amistad con Dios aunque con luchas y caídas, porque se puede si se quiere.

No hay derecho a que los jóvenes traicionen a Cristo, no hay derecho a que vivan una juventud triste y sin alma; Cristo es la persona que más te quiere en el mundo, lo que más necesitas en tu juventud para resolver tus problemas interiores. Para no echarte a perder en estos años tan importantes, que pueden ser los más hermosos o los más tristes de tu vida.

Para vivir con alegría como deben de vivir los jóvenes, ¿Dónde encontrar este amigo? Ya los sabes, en los Sacramentos: En la confesión encuentras a ese Cristo que cura, que perdona, que olvida; en la Comunión, ese Cristo que da fuerza, que alimenta, que ama; en el Sagrario de cualquier Iglesia ahí te espera: "Venid a mi todos los que andáis con problemas y dificultades y yo os ayudaré".

Yo digo que es la persona que más te quiere en el mundo. Por tí se hizo hombre, por tí nació en una cueva, pobrísimo, en un pesebre de animales; durante 30 años quiso trabajar con sus manos ganando el pan de cada día, murió en una cruz para salvarte.

¿Tú buscas la felicidad, el amor, la alegría, la vida? ¿Será cierto que Cristo tiene todo eso para tí? ¿O, será una mentira? No sé cuántos se atreven a hablar a los jóvenes de Cristo. Yo sí me atrevo, para mí es lo más grande, es el mensaje más grande que se le puede dar a un joven.

¿Quién ha hecho feliz a más hombres y mujeres que Jesús? ¿A quién han seguido más millones que a Jesús de Nazaret? ¿Cristo un aburrido, Cristo un aguafiestas? No sabes lo que estás diciendo.

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Un Niño habla a su Madre

Se celebran muchas cosas y acontecimientos en el mundo, pero el día de la madre es el que más se merece una celebración, porque se celebra el amor más tierno, más desinteresado y más hermoso que pueda existir sobre la tierra. Habría que celebrarlo con versos y canciones. Hasta Dios quiso tener una madre, la Santísima Virgen. Quiso sentir las caricias y el amor de una madre humana como tú.

A la hora de dirigirles una felicitación se me ocurre ponerme en el caso de un niño que habla a su mamá. Hacerme también niño, porque resulta que un hijo, es siempre un niño para su madre. Lo primero que un niño dice a su madre es un ¡gracias! muy grande y muy tierno.

¡Gracias! mamá, por haberme traído a este mundo: tu primer regalo para mi fue el regalo de la vida, te debo la vida. Pude no haber nacido y ahora no correría a tu brazos a decirte que te quiero y no podrías mirarte en mis ojos de angelito travieso. Pero dijiste sí.

¡Gracias! mamá ! ! !, me quisiste mucho antes de nacer; cuántas veces soñaste conmigo. ¡Gracias! por haberme cuidado de pequeñito con tantos sacrificios, desvelos, cansancios. No puedo saber cuánto has hecho por mi, porque en esos años no me daba cuenta; te he costado mucho, mamá, eso lo sé. Nunca te sabré agradecer lo suficiente, no podré hacerlo porque es demasiado lo que te debo. Cuántas noches en vela junto a mi, cuando estaba enfermo.

¡Gracias! porque me has enseñado a conocer y a querer a Dios. Cuando sea mayor quizá me vuelva un poco frío, quizá salga de hijo pródigo, pero volveré, sí, volveré a ese Dios que tú me enseñaste amar.

Perdóname todas mis travesuras de niño y mis travesuras ya no tan inocentes de mayor. En el fondo no iban con mala intención, no pretendía molestarte. Aunque si te han hecho sufrir, yo sé que tú tienes siempre corazón para perdonarme y para comprender mis debilidades.

Pero no tengo derecho a entristecerte. Perdóname si alguna vez has tenido que llorar por mi y te he hecho enojar; no tenia derecho a hacerlo, perdóname. Te prometo desde hoy portarme mejor, no puedo seguir haciéndote sufrir con mi mal comportamiento. Ayúdame a cumplir este propósito.

Voy a pedir por ti tantas cosas. Hay que pedir mucho a Dios por las mamás de todo el mundo, para que siga habiendo madres buenas, fieles, heroicas en su labor de educar al hombre, porque los grandes hombres se forman en las rodillas de su madre.

Pedir para que no tomen como dogma de fe, aquello de que la familia pequeña vive mejor. En algunos ambientes algunas familias han reducido su fecundidad, su amor y su generosidad a una criatura, a un hijo. No tienen amor más que para un ser. La familia que vive mejor, no es la pequeña o la grande, sino la que vive unida en el amor.

Pidamos por todas nuestras familias para que reine de verdad el amor y así vivan mejor cada día. Ojalá que todas las madres se sientan orgullosas, felices de su maternidad pues eso es lo más grande que han recibido. Que se sientan felices con sus hijos, orgullosas de sus hijos, realizadas en su misión de madres por encima de cualquier otra cosa en su vida. Otras tareas y oficios pueden añadir algo a su persona, pero ninguna como la gloria y la alegría de ser madre.

Tus hijos te perdonarán fácilmente no ser una extraordinaria profesionista, si eres una estupenda mamá. El mundo está más necesitado de mamás verdaderas que de profesionistas excelentes.

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¿ No te parece extraño ?

¿No te parece extraño cómo un billete de $100 "parece" tan grande cuando lo llevas a la iglesia, pero tan pequeño cuando lo llevas a las tiendas?

¿No te parece extraño cuán larga parece una hora cuando oímos de Dios, pero muy corta cuando un equipo juega baloncesto por 60 minutos?

¿No te parece extraño qué largas parecen dos horas cuando estás en la iglesia, pero qué cortas son cuando estás viendo una película?

¿No te parece extraño que no puedes pensar en algo que decir cuando oras, pero no tienes ninguna dificultad en pensar cosas de que hablar con un amigo?

¿No te parece extraño cuánto nos emocionamos cuando un juego de béisbol se extiende a extra-innings, pero nos quejamos cuando un sermón es más largo que lo usual?

¿No te parece extraño lo difícil que es leer un capítulo de la Biblia, pero qué fácil es leer 100 páginas de una revista popular?

¿No te parece extraño cómo las personas desean los asientos del frente en cualquier juego o concierto, pero hasta se esfuerzan para buscar asientos de atrás en las iglesias?

¿No te parece extraño que necesitemos 2 ó 3 semanas de aviso para incluir un evento de la iglesia en nuestra agenda, pero podemos ajustar nuestra agenda para otros eventos en el último momento?

¿No te parece extraño lo difícil que es aprender una verdad simple del evangelio para compartirla con otros, pero qué fácil es para las mismas personas entender y repetir un chisme?

¿No te parece extraño cómo creemos lo que dicen los periódicos, pero cuestionamos lo que dice la Biblia?

¿No te parece extraño que todos quieran ir al cielo, siempre y cuando no tengan que creer, o pensar, o decir, o hacer alguna cosa?

¿No te parece extraño cómo podemos enviar miles de chistes por correo electrónico y se esparcen como reguero de pólvora, pero cuando empezamos a enviar mensajes acerca de Dios, la gente lo piensa dos veces antes de compartirlos con otros?

ES EXTRAÑO, ¿NO TE PARECE? ¿Te estás riendo? ¿Estás reflexionando?

¡Esparce la Palabra y da gracias al Señor porque El es bueno!

 

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Un Contrabando en el Cielo

Haciendo Dios un día la visita en el cielo acostumbrada, notó que cierta gente no tenía una faz suficientemente pura,
y que se hallaba como avergonzada con esas almas de inefable albura.

A San Pedro -se dijo- qué le pasa? Tal vez su edad no escasa el carácter le habrá debilitado; preciso es sermonearle al descuidado guardián; que se le llame. . . Y al instante en raudo y limpio vuelo, un ángel fue y halló lo bien sentado,
y con el ojo alerta, muy tranquilo en el suelo, al lado de la puerta: "Yo vengo, San Pedro a reemplazarlo un momento siquiera, pues el buen Dios lo quiere interrogar''.Y San Pedro corrió, y con severa actitud, el Señor lo reprendió diciéndole: "No, no! esto no puede ser, tú estás dejando entrar gente manchada a esta mi pura celestial morada". "Me confundes, buen Dios", respondió Pedro, "pues yo vivo en la puerta siempre en vela, como perenne y listo centinela, y a pesar de mi edad tan avanzada, no se me pasa, por descuido nada; créeme, buen Señor; no soy culpable, pues yo soy en mi puesto inexorable, y ningún muerto ha entrado a esa corte sin traer el debido pasaporte".

"Cálmate", dijo Dios; "probablemente se nos está engañando. Mira abajo, ¿conoces esa gente?" "Oh mi buen Dios, te digo francamente: Jamás por mí fue vista, que no están en mi lista, que no son en verdad de nuestro bando; y que indudablemente aquí se me está haciendo contrabando; pero yo te prometo, buen Señor, coger pronto al traidor; y de no, con dolor del alma mía , te renuncio, Señor, a la portería".

San Pedro echó después con gran cuidado mil vueltas a las varias cerraduras, y cuando estuvo bien asegurado de que no había rendija ni aberturas por donde penetrar pudiera un alma; y estando ya la noche un poco entrada se sentó en plena calma a vigilar la celestial portada.

Más, ¡oh gran maravilla! De repente y sin saber por dónde, cómo y cuándo vio que una intrusa gente al cielo y de rondón se iba colando. San Pedro entonces, inmediatamente mandó llamar a Dios para que viera lo que estaba pasando, y cuando hubo llegado, el buen portero le hizo señas a Dios que se escondiera allí, sin hacer ruido y que tuviera oído agudo y ojo muy certero.

Y qué cuadro el que vieron, ¡admirable! Por fuera del recinto habían quedado muchas almas que Pedro, inexorable,
había en su puerta rechazado porque no habían traído al paso el pasaporte íntegro y cumplido y esas almas tan tristes exhalaban tan amargos gemidos y quejas de tan gran melancolía, que la Virgen María, de ellas compadecida y no sufriendo que en vano así esa gente la implorara, a los muros del cielo se subía y desde allí, creyendo que por la noche nadie la veía, uno a uno iba alzando con intensa alegría, haciendo así a San Pedro contrabando.

Como San Pedro ya se vio triunfante, probada su inocencia, al buen Señor le dijo muy campante: "Al menos le hará Usted una advertencia!" Más el buen Dios que había reconocido de los muros del cielo, allá en la altura a su Madre, tan dulce, pura y bella, le respondió con sin igual dulzura: "Para qué? Tú sabes cómo es Ella!"

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La entrevista

Alguna vez soñé que tenía una entrevista con Dios.

¿Así que quieres entrevistarme?" Preguntó Dios. ”Si tienes tiempo", le dije. Dios sonrió. "Mi tiempo es la eternidad; ¿qué preguntas tienes en mente?”; Entonces le inquirí: ”¿Qué es lo que más te sorprende acerca de la humanidad?..." Dios respondió:

"Que por pensar ansiosamente en el futuro, olvidan el presente, de tal manera que no viven ni en el presente ni en el futuro. Que viven como si nunca fueran a morir, y mueren como si nunca hubiesen vivido... Que se aburren de la niñez, se apuran por crecer y luego desean ser niños otra vez. Que pierden la salud haciendo dinero y luego pierden el dinero tratando de recuperar la salud..."

Las manos de Dios tomaron las mías y estuvimos en silencio por un rato, y luego pregunté... ”Como Padre, ¿cuáles son las lecciones de vida que quisieras que tus hijos aprendieran?" Dios me respondió con aquella magnífica sonrisa:

”Que aprendan que no pueden hacer que alguien los ame; lo que pueden hacer es dejarse amar. Que aprendan que lo más valioso no es lo que tienen en sus vidas; sino a quién tienen en sus vidas. Que aprendan que no es bueno compararse a sí mismos con otros. Que aprendan que una persona rica no es aquella que más tiene; sino la que menos necesita. Que aprendan que sólo toma unos pocos segundos para abrir profundas heridas en las personas que amarmos, y que podrían pasar muchos años antes de sanar. Que aprendan a perdonar practicando el perdón. Que aprendan que existen personas que los aman mucho; pero simplemente no saben cómo expresarlo. Que aprendan que dos personas pueden mirar la misma cosa y verla de una manera muy diferente. Que aprendan que no siempre es suficiente que sean perdonados por otros; sino que también deben perdonarse a sí mismos..."

"Y que aprendan que yo estoy aquí siempre."

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Un año nuevo

Dicen que cuando se acerca fin de año los ángeles curiosos se sientan al borde de las nubes a escuchar los pedidos que llegan desde la tierra.

- ¿Qué hay de nuevo? -pregunta un ángel pelirrojo, recién llegado.
Lo de siempre: amor, paz, salud, felicidad...- contesta el ángel más viejo.

Y bueno, todas esas son cosas muy importantes.

Lo que pasa es que hace siglos que estoy escuchando los mismos pedidos y aunque el tiempo pasa los hombres no parecen comprender que esas cosas nunca van a llegar desde el cielo, como un regalo.

¿Y qué podríamos hacer para ayudarlos? - Dice el más joven y entusiasta de los ángeles.
¿Te animarías a bajar con un mensaje y susurrarlo al oído de los que quieran escucharlo? - pregunta el anciano.

Tras una larga conversación se pusieron de acuerdo y el ángel pelirrojo se deslizó a la tierra convertido en susurro y trabajó duramente mañana, tarde y noche, hasta 1os últimos minutos del último día del año.

Ya casi se escuchaban las doce campanadas y el ángel viejo esperaba ansioso la llegada de una plegaria renovada. Entonces, luminosa y clara, pudo oír la palabra de un hombre que decía:
"Un nuevo año comienza. Entonces, en este mismo instante, empecemos a recrear un mundo distinto, un mundo mejor:
sin violencia, sin armas, sin fronteras, con amor, con dignidad; con menos policías y más maestros, con menos cárceles y más escuelas, con menos ricos y menos pobres.

Unamos nuestras manos y formemos una cadena humana de niños, jóvenes y viejos, hasta sentir que un calor va pasando de un cuerpo a otro, el calor del amor, el calor que tanta falta nos hace.

Si queremos, podemos conseguirlo, y si no lo hacemos estamos perdidos, porque nadie más que nosotros podrá construir nuestra propia felicidad".

Desde el borde de una nube, allá en el cielo, dos ángeles cómplices sonreían satisfechos.

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Escogiendo mi Cruz

Cuentan que un hombre un día le dijo a Jesús:

- "Señor: ya estoy cansado de llevar la misma cruz en mi hombro, es muy pesada y muy grande para mi estatura".

Jesús amablemente le dijo:

- "Si crees que es mucho para ti, entra en ese cuarto y elige la cruz que más se adapte a ti"

El hombre entró y vio una cruz pequeña, pero muy pesada que se le encajaba en el hombro y le lastimaba, buscó otra pero era muy grande y muy liviana y le hacía estorbo, tomó otra pero era de un material que raspaba, buscó otra, y otra, y otra.... hasta que llegó a una que sintió que se adaptaba a él. Salió muy contento y dijo:

- "Señor, he encontrado la que más se adapta a mi, muchas gracias por el cambio que me permitiste".

Jesús le mira sonriendo y le dice:

- "No tienes nada que agradecer, has tomado exactamente la misma cruz que traías, tu nombre está inscrito en ella. Mi Padre no permite más de lo que no puedas soportar porque te ama y tiene un plan perfecto para tu vida"

Muchas veces nos quejamos por las dificultades que hay en nuestra vida y hasta cuestionamos la voluntad de Dios, pero El permite lo que nos suceda porque es para nuestro bien y algo nos enseña a través de eso. Dios no nos da nada más grande de lo que no podamos soportar, y recordemos que después de la tormenta viene la calma y un día esplendoroso en el que vemos la Gloria de Dios.

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El Alpinista

Cuentan que un alpinista, desesperado por conquistar el Aconcagua,
inicio su travesía, después de años de preparación, pero quería la
gloria para el solo, por lo tanto subió sin compañeros.

Empezó a subir y se le fue haciendo tarde, y más tarde, y no se
preparo para acampar, sino que decidió seguir subiendo decidido a
llegar a la cima. Pronto obscureció.....

La noche cayo con gran pesadez en la altura de la montaña, ya no se
podía ver absolutamente nada. Todo era negro, cero visibilidad, no había
luna y las estrellas eran cubiertas por las nubes.

Subiendo por un acantilado, a solo 100 metros de la cima, se
resbalo y se desplomo por los aires....caía a una velocidad
vertiginosa, solo podía ver veloces manchas más oscuras que pasaban
en la misma oscuridad y la terrible sensación de ser succionado por la
gravedad.

Seguía cayendo...y en esos angustiantes momentos, le pasaran por su
mente todos sus gratos y no tan gratos momentos de su vida,
el pensaba que iba a morir, mas sin embargo, de repente sintió un
tirón muy fuerte que casi lo parte en dos...¡SI!, como todo alpinista
experimentado, había clavado estacas de seguridad con candados a una
larguísima soga que lo amarraba de la cintura.

En esos momentos de quietud, suspendido por los aires, no le quedo
mas que gritar: "AYÚDAME, DIOS MIO", "AYÚDAME DIOS MIO"...
De repente una voz grave y profunda de los cielos le contesto?
"QUE QUIERES QUE HAGA?"
"Sálvame, Dios mío"
"REALMENTE CREES QUE TE PUEDA SALVAR?"
--"Por supuesto, Dios mío"
"ENTONCES CORTA LA CUERDA QUE TE SOSTIENE..."

Hubo un momento de silencio y quietud. El hombre se aferró más a la
cuerda y reflexionó...

Cuenta el equipo de rescate que al otro día encontró colgado a un
alpinista congelado, muerto, agarrado con fuerza, con las manos a
una cuerda... A DOS METROS DEL SUELO...

Y tú. ¿Qué tan confiado estas de esa cuerda? ¿Porqué no la sueltas?
Yo te digo que el Señor tiene grandes y maravillosas cosas para ti.
Corta la cuerda, y simplemente, confía en El.

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Don Roque

Don Roque era ya un anciano cuando murió su esposa, durante largos años había trabajado con ahínco para sacar adelante a su familia.
Su mayor deseo era ver a su hijo convertido en un hombre de bien, respetado por los demás, ya que para lograrlo dedicó su vida y su escasa fortuna.
A los 70 años Don Roque se encontraba sin fuerzas, sin esperanzas, solo y lleno de recuerdos. Esperaba que su hijo, brillante profesionista, le ofreciera su apoyo y comprensión, pero veía pasar los días sin que este apareciera y decidió por primera vez en su vida pedir un favor a su hijo.
Don Roque tocó la puerta de la casa donde vivía su hijo con su familia.
-¡Hola papá! ¡Que milagro que vienes por aquí!
- Ya sabes que no me gusta molestarte, pero me siento muy solo, además estoy cansado y viejo.
- Pues a nosotros, nos da mucho gusto que vengas a visitarnos, ya sabes que esta es tu casa.
- Gracias hijo, sabía que podía contar contigo, pero temía ser un estorbo.
- Entonces ¿no te molestaría que me quedara a vivir con ustedes? ¡me siento tan solo!
-¿Quedarte a vivir aquí?, si…..claro……pero no se si estarías a gusto, tu sabes, la casa es chica mi esposa es muy especial…..y luego los niños….
- Mira hijo, si te causo muchas molestias olvídalo, no te preocupes por mi, alguien me tenderá la mano.
- No padre no es eso, solo que….no se me ocurre dónde podrías dormir. No puedo sacar a nadie de su cuarto, mis hijos no me lo perdonarían….o solo que no te moleste dormir en el patio?
- Dormir en el patio esta bien.
- El hijo de Don Roque llamó a su hijo Luis de 12 años.
- Dime papá.
Mira hijo, tu abuelo se quedará a vivir con nosotros. Tráele una cobija para que se tape en la noche.
- Si con gusto….¿y donde va a dormir?
-En le patio, no quiere que nos incomodemos por su culpa.
Luis subió por la cobija, tomó unas tijeras y la cortó en dos. En ese momento llegó su padre
-¿Que haces Luis? ¿porque cortas la manta de tu abuelo?
- Sabes papá, estaba pensando…..
-¿Pensando en que?
- En guardar la mitad de la cobija para cuando tu seas viejo y vayas a vivir a mi casa.

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Ahora soy Invisible

No se que fecha estamos, en esta casa no hay calendarios y en mi memoria los días están hechos una maraña me acuerdo de esos calendarios grandes, unos primores ilustrados con imágenes de santos, ya no hay nada de eso, todas las cosas antiguas han ido desaparecido. Y yo, yo también me fui borrando sin que nadie se diera cuenta, primero empezaron por cambiarme de recámara pues la familia creció, después me pasaron a otra más pequeña aún, acompañada de una de mis bisnietas. Ahora ocupo el cuarto de los trebejos el que esta en el patio de atrás. Prometieron cambiarle el vidrio roto a la ventana pero se le olvidó y todas las noches se cuela por ahí un airecito helado que aumenta mis dolores reumáticos.

Desde hace mucho tiempo tenia intenciones de escribir, pero me ha pasado semanas buscando una pluma y cuando al fin la encontraba, yo misma volvía a olvidar en dónde la había puesto. A mis años las cosas se pierden fácilmente; claro que esto es una enfermedad de las cosas, porque yo estoy segura de tenerlas, pero siempre desaparecen. La otra tarde caí en la cuenta de que también mi voz ha desaparecido. Cuando les hablo a mis nietos o a mis hijos, no me contestan todos platican sin mirarme, como si yo no estuviera con ellos escuchando atentamente lo que dicen. A veces intervengo en la plática segura de que lo que voy a decirles no se le ha ocurrido a ninguno y que les van a servir de mucho mis consejos; pero no me oyen, no me miran, no me responden. Entonces llena de tristeza me retiro a mi cuarto a mi cuarto antes de terminar la taza de café. Lo hago así, de pronto, para que me comprendan que estoy enojada para que se den cuenta que me han ofendido y vengan a buscarme y me pidan perdón. Pero nadie viene.

El otro día me muriera entonces sí que me van a extrañar. El niño más pequeño dijo "¡pero, tú estás viva abue?". Les cayó tan en gracia, que no paraban de reír. Tres días estuve llorando en mi cuarto, hasta que una mañana entró uno de los muchachos a sacar una de las llantas viejas y ni los buenos días me dio.

Fue entonces cuando me convencí de que ahora soy invisible. Me paro en medio de la sala para ver si aunque sea estorbo, pero mi hija sigue barriendo sin tocarme. Los niños corren a mi alrededor de un lado a otro sin tropezar conmigo. Cuando mi yerno se enfermó tuve la oportunidad de serle útil: le lleve un té especial que yo misma preparé; se lo puse en la mesita y me senté a esperar que se lo tomara. Solo que estaba viendo la televisión y ni si un parpadeo me indicó que se daba cuenta de mi presencia. El té, poco a poco se fue enfriando. Mi corazón también. Un viernes se alborotaron los chamacos me vinieron a decir que al día siguiente no iríamos todos al campo. Me puse muy contenta. ¡Hacia tantos años que no salía y menos al campo! El sábado fui la primera en levantarme. Quise arreglar mis cosas con calma, los viejos nos tardamos mucho en hacer cualquier cosa, así que me tomé mi tiempo para no retrasarlos. Al rato entraban y salían de la casa corriendo y echando bolsas y juguetes al coche. Yo ya estaba lista y muy alegre, me paré en el zaguán a esperarlos.

Cuando arrancaron y el auto desapareció envuelto en el bullicio, comprendí que yo no estaba invitada. Tal vez porque no cabía en el coche o porque mis pasos son tan lentos que impedirían que todos los demás corretearan a gusto por el bosque. Sentí clarito cómo corazón se encogió. La barbilla me temblaba como cuando uno ya no se aguanta las ganas de llorar. Vivo con mi familia y cada día me hago más vieja pero cosa curiosa, ya no cumplo años... Nadie me lo recuerda. Todos están ocupados...

Yo lo entiendo. Ellos si hacen cosas importantes, ríen, gritan, lloran, sueñan, se abrazan, se besan. Yo ya no se a que saben los besos. Antes besuqueaba a los chiquitos; era un gusto enorme el que me daba tenerlos en mis brazos como si fueran míos, sentía su piel tiernita y su respiración dulzona muy cerca de mí. La vida nueva se me metía como un soplo y hasta me daba por cantar canciones de cuna que creí recordar. Pero un día  mi nieta, que acababa de tener su bebé, dijo que no era bueno que los ancianos besaran a los niños, por cuestiones de salud. Ya no me les acerqué más, no fuera a ser que les pegara algo malo a causa de mis imprudencias. ¡Tengo tanto miedo de Cotrariarlos! Sin embargo me siento grave y ya sé que voy a morir; me sentaré  en la sal y esperaré la muerte para que me encuentren pronto.

Dios quiera que tengan dinero para mi ataúd y que no guarden de mí un mal recuerdo. Yo los bendigo a todos y los perdono porque: ¿qué culpa tienen los pobres de que yo me haya vuelto invisible?.

Les dejaré este escrito para que tomen sus precauciones.. con tantas cosas que se inventan hoy estoy segura de que habrá algo que puedan comprar que siempre sean vistos y escuchados, para que el día de mañana no tenga que morirse, estando muertos desde antes... Como yo.

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¿ Y les llamamos... Discapacitadas ?

Hace algunos años, en los paraolimpicos de Seattle, nueve concursantes, todos con alguna discapacidad física o mental, se reunieron en la linea de salida para correr 100 metros planos.

Al sonido del disparo todos salieron, no exactamente como bólidos, pero con gran entusiasmo de participar en la carrera, llegar a la meta y ganar. Todos, es decir, menos uno, que tropezó en el asfalto, dio dos maromas y empezó a llorar. Los otros ocho oyeron al niño llorar, disminuyeron la velocidad y voltearon hacia atrás. Todos dieron la vuelta y regresaron, ... todos.

Una niña con síndrome de Down se agachó, le dio un beso en la herida y le dijo: "Eso te lo va a curar". Entonces, los nueve se agarraron de las manos y juntos caminaron hacia la meta. Todos en el estadio se pusieron de pie, las porras y aplausos duraron varios minutos. La gente que estuvo presente aun cuenta la historia. ¿Por que? Porque dentro de nosotros sabemos una cosa: Lo importante en esta vida va más allá de ganar nosotros mismos lo importante en esta vida es ayudar a ganar a otros, aun cuando esto signifique tener que disminuir la velocidad y cambiar el rumbo.

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Esperanza

Este cuento trata de tres obreros que día a día laboran, cada uno en
el puesto que ocupaban en una hacienda.

Daniel, quien se encargaba de cuidar los caballos se pasaba todo el
día lamentándose de cuan duras eran sus tareas y que poca paga
recibía. A Ramón le tocaba ordeñar y llevar a pastar las vacas.
Siempre se le escuchaba maldecir, y en ocasiones muy frecuentes
estallaba en cólera dándole punta pies a todo lo que encontraba a su
alrededor. Por último, estaba Carlos quien se encargaba de cuidar los
cerdos.

Carlos, lo primero que hacia antes de comenzar sus labores era darle
los buenos días a cada uno de sus compañeros de trabajo, y de paso le
obsequiaba la mejor de sus sonrisas. El trabajo de Carlos era bastante
pesado, al igual que el de Daniel y el de Ramón, pero a diferencia de
estos últimos dos, Carlos nunca maldecía, ni se quejaba. cuando la
cólera amenazaba con dominarlo. Carlos suavemente desliza su mano
hasta introducirla en uno de los bolsillos de su pantalón donde
guardaba una cruz de madera, la sacaba, la contemplaba por un
instante, luego la guardaba y continuaba su labor con una gran calma.
Esta acción llenó de mucha curiosidad a sus compañeros de trabajo.

Un día, mientras estaban todos los empleados almorzando, Daniel tomó
la palabra y dirigiéndose a Carlos le dice: - ¡Oye Carlos! ¿Por qué
siempre llevas una cruz de madera en el bolsillo de tus pantalones?
Ramón entra en la conversación y de forma burlona comenta lo
siguiente: - De seguro que es su amuleto de buena suerte. Carlos
introduce la mano en el bolsillo de sus pantalones, saca la cruz y
sosteniéndola en sus manos dice: - Esta cruz que yo fabriqué con mis
propias manos y que esta vacía (o sea que no tiene un Cristo), tiene
un gran significado para mí. Esta cruz representa la cruz que a mi me
ha tocado cargar en esta vida. Cada vez que la miro, a mi mente llega
el recuerdo del calvario y veo en ese recuerdo a tres personas llevar
sus respectivas cruces. La primera persona que veo es a Dimas llevando
su cruz obligado, porque no le queda mas remedio; la otra persona que
veo es a Gestas (el mal ladrón) que la lleva maldiciendo y renegando;
por ultimo veo a Jesús que se abraza a su cruz mientras camina. Cuando
la cólera amenaza con robarme la paz, tomo esta cruz en mis manos y me
hago la siguiente pregunta: ¿cómo quiere Dios que lleve esta cruz que
me ha dado? ¿Cómo Dimas? ¿Cómo Gestas? ¿O cómo Jesús?

De ti depende como quieres llevar esa cruz la llevaras como Dimas,
como Gestas, o como Jesús.
 

 

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La Historia de María José

El día que mi María José nació, en verdad no sentí gran Alegría porque la decepción que sentía parecía ser más grande que el Gran acontecimiento que representaba tener un hijo. Yo quería un Varón. A los dos días de haber nacido, fui a buscar a dos mujeres, una lucia pálida y otra radiante y dormilona.

En pocos meses me dejé cautivar por la sonrisa de María José y por el negro de su mirada fija y penetrante, fue entonces cuando empecé a amarla con locura, su carita, su mirada no se apartaba ni un instante de mi  pensamiento; todo se lo quería comprar, la miraba en cada niño o niña. Hacía planes, todo seria para mi María José.

Este Relato era contado a menudo por Randolf, el padre de María José. Yo también tenía gran afecto por la niña que era la razón más grande de vivir de Randolf, según decía el mismo. Una tarde estaba mi familia y la Randolf haciendo un picnic a la orilla de la laguna cerca de casa y la niña entablo una conversación con su papá, que todos escuchábamos: “Papi, cuando cumpla quince años, ¿cual será mi regalo?.

Pero mi amor si apenas tienes diez añitos, ¿no te parece que falta mucho para esa fecha?

Bueno Papi, tú siempre dices que el tiempo pasa volando, aunque yo nunca lo he visto pasar por aquí. La conversación se extendía y todos participábamos de ella. Al caer el sol, regresamos a nuestras casas.

Una mañana me encontré con Randolf enfrente del colegio donde estudiaba su hija quien ya tenía catorce años. El hombre se veía muy contento y la sonrisa no se apartaba de su rostro. Con gran orgullo me mostraba el registro de Calificaciones de María José, eran notas impresionantes; ninguna bajaba de 20 puntos y los estímulos que les habían escrito los profesores eran realmente conmovedores. Felicite al dichoso padre y le invité un café.

María José ocupaba todo el espacio en casa, en la mente y el corazón de la familia, especialmente el de su padre. Fue un domingo muy temprano cuando nos dirigíamos a misa, cuando María José tropezó con algo – eso creímos todos- y dio un traspié, su papá la agarró de inmediato para que no se cayera. Ya instalados en nuestros asientos, vimos como María José fue cayendo lentamente sobre el banco y casi perdió el conocimiento. La tome en brazos mientras su padre buscaba un Taxi, la llevamos al hospital. Allí permaneció por diez días y fue entonces cuando le informaron que su hija padecía de una grave enfermedad que afectaba seriamente a su corazón, pero no era algo definitivo, que había que practicarle otras pruebas para llegar a un diagnostico firme.

Los días iban transcurriendo, Randolf renunció a su trabajo para dedicarse al cuidado de María José, su madre quería hacerlo pero decidieron que ella trabajaría, pues sus ingresos eran superiores a los de él. Una mañana Randolf se encontraba al lado se su hija cuando ella le pregunto: ¿Voy a morir, no es cierto? Te lo dijeron los médicos.

No mi amor, no vas a morir,  Dios que es grande no permitirá que esto pase a lo que más he amado y amo en el mundo, - respondió el padre.

¿Sabes si se puede volver del cielo?

Bueno hija, respondió, en verdad nadie ha regresado de allá a contar algo sobre eso, pero si yo muriera no te dejaría sola. Estando en el mas allá buscaría la manera de comunicarme contigo, en ultima instancia utilizaría el viento para venir a verte.

¿Al viento?, replico María José,  ¿y como lo harías? No tengo la menor idea hija, sólo se que si algún día muero, sentirás que estoy contigo cuando un suave viento roce tu cara y una brisa fresca bese tus mejillas.

Ese mismo día por la tarde llamaron a Randolf. El asunto era grave, su hija estaba muriendo, necesitaba un corazón pues el de ella  no resistiría unos quince o vente días más. ¡Un Corazón! ¿Dónde hallar un Corazón? ¿Lo vendían en la farmacia acaso, en el supermercado, o en una de esas grandes tiendas que propagandean por radio y televisión? ¡Un Corazón ¡ ¿Donde?

Ese mismo mes María José cumpliría sus quince años. Fue el viernes por la tarde cuando consiguieron en donante. Las cosas iban a cambiar. El domingo por la tarde, ya María José estaba operada. Todo salió como los médicos lo esperaba. ¡Éxito Total!

Sin embargo, Randolf no había vuelto por el hospital y María José lo extrañaba muchísimo. Su mamá le decía que ya todo estaba bien, seria ella quien trabajaría para sostener a la familia.

María José permaneció en el Hospital por quince días más, los médicos no habían querido dejarla ir hasta que su corazón estuviera firme y fuerte y así lo hicieron. Al llegar a casa todos se sentaron en un enorme sofá y su mamá con los ojos llenos de lágrimas le entrego una carta de su padre.

María José mi Gran Amor….

“Al momento de leer mi carta, debes tener quince años y un corazón fuerte latiendo en tu pecho. Esa era la promesa de los médicos que te operaron. No puedes imaginarte ni remotamente cuanto lamento no estar a tú lado en este instante. Cuando supe que ibas a morir, decidí dar respuesta a una pregunta que me hiciste cuando tenías diez años y la cual no respondí.

Decidí hacerte el regalo más hermoso que nadie jamás a hecho. Te regalo mi vida entera sin condición alguna, para que hagas con ella lo que quieras.

…...! Vive hija!………. “Té Amo”.

María José lloro todo el día y toda la noche. Al día siguiente, fue al cementerio y se sentó sobre la tumba de su papá, lloró como nadie lo ha hecho y susurro: “Papi ahora puedo comprender cuanto me amabas, Yo también te amaba aunque nunca te lo dije. Por eso comprendo la importancia de decir TE AMO. Y te pediría perdón por haber guardado silencio “. En ese instante las copas de los árboles se movían suavemente, cayeron algunas flores y una brisa rozó las mejilla de María José. Alzó la mirada al cielo, se levanto y camino a casa.

Los padres igual que las madres también amamos aunque a veces no sepamos como demostrarlo. Los padres quizás seamos piedra por fuera pero también corre sangre por nuestro interior, tenemos igual que nuestra pareja, UN CORAZON… Un Corazón que sabemos, debajo del traje de la supuesta frialdad que la vida se encarga de hacernos vestir, entregar sin duda y condición alguna a quien amamos.

 

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Granos de café

Una joven hablaba con su padre y se quejaba acerca de su vida, lo difícil que era para ella alcanzar metas.    "No sé que hacer papá, en ocasiones me siento que voy a desfallecer, me siento con deseos de renunciar a todo, hasta a la propia vida.   Me siento cansada de luchar.   Cuando un problema se resuelve, otro nuevo surge.'

Su padre, que trabajaba como cocinero, la llevó a la cocina.   Llenó tres cazuelas pequeñas con agua y las puso a calentar al fuego.   Cuando el agua comenzó a hervir, el hombre colocó dentro de la primera zanahorias, dentro de la segunda huevos y dentro de la tercera granos de café.   Los ingredientes quedaron así cocinándose por varios minutos mientras que la impaciente hija se preguntaba el significado de todo aquello.   Al cabo de veinte minutos el padre apagó las hornillas.   Sacó la zanahoria de la cazuela y la colocó en un plato e hizo lo mismo con el huevo.  Finalmente tomó una taza y sirvió el café en la misma.

"-¿Hija, que ves?" - preguntó el padre. "- Veo zanahorias,  huevos y café." - respondió ella.

Tomando a su hija de la mano le pidió que tocara la zanahoria.. Al hacerlo notó que la zanahoria estaba blanda y suave.  Le pidió entonces que  tomara un huevo y lo rompiera.   Al quitarle la cáscara al huevo encontró el interior del mismo endurecido.   Finalmente le pidió que probara el café.   Así lo hizo, deleitándose en su rico aroma.

"-¿Qué me quieres decir con esto, papá?" – preguntó la hija.

El padre explicó que cada uno de aquellos ingredientes se había enfrentado a la misma adversidad, al agua caliente, sin embargo cada uno de ellos reaccionó en una forma distinta. La zanahoria fue al agua dura y fuerte, pero después de unos minutos se puso blanda y débil.   El huevo fue al agua con fragilidad, su interior líquido estaba protegido por una débil cáscara; pero después de haber experimentado el agua caliente su interior se endureció.   Sin embargo los granos de café fueron distintos.   Después de estar en el agua caliente, los granos transformaron el agua.

"-¿Cuál de estos eres tú?" - preguntó el  padre a su hija.

¿Qué tal, pues?   Cuando la adversidad golpea a tu puerta, ¿cómo respondes? ¿Eres tu una zanahoria, un huevo o un grano de café?

¿Eres tú la zanahoria que por fuera aparenta dureza y fortaleza pero con el fuego de la prueba se ablanda y pierde su fortaleza de carácter?

¿O tal vez el huevo que al comienzo es suave en su interior, pero el fuego de un divorcio, una enfermedad, un accidente, una muerte lo pone duro?   ¿Por fuera luces igual, pero por dentro te has endurecido y ahora tienes un corazón amargado?

¿O serás tu como el grano de café? ¡El grano de café al entrar en el agua, el hervor transformó el agua!   Para que el café suelte todo su sabor el agua tiene que calentarse a 212 grados Fahrenheit; o sea que mientras más caliente, más sabor le da al agua.   Si tú eres como el grano de café, mientras peor se pongan las cosas más transformas lo que está a tu alrededor.

¿Cuando la gente a tu alrededor te critica, aumentan tus alabanzas al Señor?

¿Y tú qué? ¿Eres una zanahoria, un huevo o un grano de café? ¿Cómo manejas la adversidad?

 

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Las semillas del Rey

En un pueblo lejano, el rey convocó a todos los jóvenes a una audiencia privada con él, en donde les daría un importante mensaje. Muchos jóvenes asistieron y el rey les dijo: "Os voy a dar una semilla diferente a cada uno de vosotros, al cabo de 6 meses deberán traerme en una maceta la planta que haya crecido, y la planta más bella ganará la mano de mi hija y, por ende, el reino".

Así se hizo, pero había un joven que plantó su semilla y ésta no germinaba; mientras tanto, todos los demás jóvenes del reino no paraban de hablar y mostrar las hermosas plantas y flores que habían sembrado en sus macetas. Llegaron los seis meses y todos los jóvenes desfilaban hacia el castillo con hermosísimas y exóticas plantas. El joven estaba demasiado triste pues su semilla nunca germinó, ni siquiera quería ir al palacio, pero su madre insistía en que debía ir pues era un participante y debía estar allí.

Con la cabeza baja y muy avergonzado, desfiló al último hacia el palacio, con su maceta vacía. Todos los jóvenes hablaban de sus plantas y al ver a nuestro amigo soltaron en risa y burla; en ese momento el alboroto fue interrumpido por el ingreso del rey, todos hicieron su respectiva reverencia mientras el rey se paseaba entre todas las macetas admirando las plantas. Finalizada la inspección hizo llamar a su hija, y llamó de entre todos al joven que llevó su maceta vacía; atónitos, todos esperaban la explicación de aquella acción. El rey dijo entonces: "Éste es el nuevo heredero del trono y se casará con su hija, pues a todos ustedes se les dio una semilla infértil, y todos trataron de engañarme plantando otras plantas; pero este joven tuvo el valor de presentarse y mostrar su maceta vacía, siendo sincero, real y valiente, cualidades que un futuro rey debe tener y que mi hija merece".

"SI NO TE EQUIVOCAS DE VEZ EN CUANDO, ES QUE NO TE EXPONES"

 

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Un niño especial

Hace muchos años al inicio del año escolar dentro de un salón de clases se encontraba una maestra de primaria conocida
como la Sra. Thompson al  frente  de sus alumnos de 5to. Grado. Como la mayoría de los maestros  ella miró a los alumnos y les dijo que a todos los quería por igual.


Pero eso era una mentira, porque en la fila de adelante encontraba  hundido en su asiento, un niño llamado Jim Stoddard, el cual la Sra. Thompson  conocía desde el año anterior y había observado que él era un niño que  no  jugaba bien con los otros niños, que sus ropas estaban desaliñadas y constantemente necesitaba un baño.

 Con el paso del tiempo la relación de la Sra.Thompson con Jim se volvió  desagradable. Llegó al punto que la señora Thompson sentía gusto al  marcar sus tareas con grandes taches en color rojo y poner una gran "F" en  el  encabezado de estas.


Un día la escuela le pidió a la Sra. Thompson revisar los expedientes  anteriores de cada niño de su clase y ella puso el de Jim hasta el final. Sin embargo, cuando revisó su archivo, se llevó una gran sorpresa. La  maestra de primer grado de Jim escribió: "Jim es un niño brillante con  una sonrisa espontánea. Hace sus deberes limpiamente y tiene buenos modales; es un deleite tenerlo cerca". Su maestra de segundo grado escribió:”Jim es un excelente alumno, apreciado por sus compañeros pero tiene  problemas debido a que su madre tiene una enfermedad incurable y su vida  en  casa  debe ser una constante lucha". Su maestra de tercer grado escribió: "La muerte de su madre ha sido dura para él. El trató deshacer su máximo esfuerzo  pero su  padre no muestra mucho interés y su vida en casa le afectará pronto si no  se toman algunas acciones". Su maestra de cuarto escribió: "Jim es descuidado y no muestra mucho interés en la escuela.  No tiene muchos amigos y en ocasiones se duerme en clase".


En este momento la Sra. Thompson se dio cuenta del problema y se sintió apenada consigo misma. Ella se sintió todavía
peor cuando al llegar la  Navidad, todos los alumnos le llevaron sus regalos envueltos cada uno de ellos en papeles brillantes y preciosos listones, excepto por el de  Jim. Su regalo estaba torpemente envuelto en el pesado papel café que tomó  de una bolsa del súper.

Algunos niños comenzaron a reír cuando ella encontró dentro de ese papel un brazalete de piedras al que le faltaban algunas  y la cuarta parte de un frasco de perfume. Pero ella minimizó las risas de los niños cuando exclamó...! Que brazalete tan bonito, poniéndoselo y rociando un poco de perfume en su muñeca.  Jim Stoddard se quedó ese día después de clases solo para decir "Sra.Thompson, hoy usted olió como mi mamá solía hacerlo".


Después de que los niños se fueron, ella lloró por lo menos durante una  hora. Desde ese día ella renunció a enseñar solo
lectura, escritura y  aritmética. En su lugar, ella comenzó a enseñar valores, sentimientos y principios a los niños.


La señora Thompson le tomó especial atención a Jim. A medida que  trabajaba con él, su mente parecía volver a la vida. Mientras más lo  motivaba,  más rápido respondía. Al final del año, Jim se había convertido en uno de  los  niños más listos de la clase y a pesar de su mentira de que ella quería a  todos los niños por igual, Jim se volvió uno de sus consentidos.


Un año después, ella encontró una nota de Jim debajo de la puerta del salón, diciéndole que ella era la mejor maestra que había tenido en su  vida. Pasaron seis años antes de que recibiera otra nota de Jim. Él entonces le escribió que ya había terminado la preparatoria, había obtenido el tercer lugar en su clase, y que ella todavía era la mejor  maestra que había tenido en su vida. Cuatro años después, recibió otra carta, diciéndole que no importando que en ocasiones las cosas habían estado duras, él había permanecido en la escuela y pronto se graduaría de la Universidad con los máximos honores. Y le aseguró a la Sra. Thompson que ella era aun la mejor maestra que el había tenido en toda su vida.


Luego pasaron otros cuatro años, y llego otra carta. Esta vez le explicó que después de haber recibido su titulo universitario,
él decidió ir un poco más allá. Y le volvió a reiterar que ella era aun la mejor maestra que él había tenido en toda su vida. Solo que ahora su nombre era más largo y la carta estaba firmada por el Dr. James F. Stoodard, M.B.


El tiempo siguió su marcha y en una carta posterior Jim le decía que había conocido a una chica y que se iba a casar. El explicó que su padre había muerto hacia 2 años y él le preguntaba si la Sra. Thompson accedería a sentarse en el lugar que normalmente esta reservado para la mamá del novio. Por supuesto que ella accedió.

Para el día de la boda ella usó aquel brazalete con  varias  piedras faltantes y se aseguró de usar el mismo perfume que le recordó a  Jim a su mamá la ultima Navidad.


Ellos se abrazaron y el Dr. Stoddard susurró al oído de la Sra. Thompson, "Gracias Sra. Thompson por creer en mí. Muchas
gracias por  hacerme sentir importante y por enseñarme que yo podía hacer la diferencia". La Sra. Thompson, con lágrimas en sus ojos, le susurró de vuelta diciéndole, "Jim, tu estás equivocado. Tú fuiste el que me enseñó que yo podría hacer la diferencia. No sabía como enseñar hasta que te conocí".


Las experiencias que tenemos a lo largo de nuestras vidas (gratas y desagradables) marcan lo que somos en la actualidad, no juzgues a las personas sin saber que hay detrás de ellas, dales siempre una oportunidad de cambiar tu vida. .

 

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¿Entregarías a tu hijo?

Es la tarde de un Viernes típico y éstas manejando hacia tu casa. Sintonizas la radio. El noticiero cuenta una historia de poca importancia: en un pueblito lejano han muerto 3 personas de alguna gripe que nunca antes se había visto. No lo piensas mucho. El Lunes cuando despiertas, escuchas que ya no son 3, sino 30,000 personas las que han muerto en las colinas remotas de la India. Gente del control de enfermedades de EE.UU. ha ido a investigar.

El Martes ya es la noticia más importante en la primera plana del periódico, porque no sólo es la India, sino Pakistán, Irán y Afganistán y pronto la noticia sale en todos los noticieros. Le están llamando "La Influenza Misteriosa" y todos se preguntan ¿cómo vamos a controlarla?

Entonces una noticia sorprende a todos, Europa cierra sus fronteras desde la India, no habrá vuelos a Francia desde la India, ni de ningún otro país en el cual se haya visto la enfermedad. Por lo del cierre de fronteras estás viendo las noticias cuando escuchas la traducción de una Mujer, en Francia que dice que hay un hombre en el hospital muriendo de la "Influenza Misteriosa". Hay pánico en Europa. La información dice que cuando tienes el virus, es por una semana y ni cuenta te das. Luego tienes 4 días de síntomas horribles y mueres. Inglaterra cierra también sus fronteras, pero es tarde; pasa un día más y el presidente de los EE.UU. cierra las fronteras a Europa y Asia para evitar el contagio en el país , hasta que encuentren la cura.

Al día siguiente la gente se reúne en las iglesias a orar por una cura y entra alguien diciendo: "prendan la radio" y se oye la noticia: 2 mujeres han muerto en Nueva York. En horas, parece que la cosa invade a todo el mundo. Los científicos siguen trabajando para encontrar el antídoto, pero nada funciona. Y de repente, viene la noticia esperada: Se ha descifrado el código de ADN de Virus. Se puede hacer el antídoto.. Va a requerirse la sangre de alguien que no haya sido infectado y de hecho en todo el país se corre la voz de que todos vayan al hospital central para que se les practique un examen de sangre. Vas de voluntario con tu familia, junto a unos vecinos, preguntándote que pasará ¿Será esto el fin del mundo?.. De repente el doctor sale gritando un nombre que ha leído de su cuaderno. El más pequeño de tus hijos está a tu lado, te agarra la chaqueta y dice: ¡Papi, ese es mi nombre!  Antes de que puedas reaccionar se están llevando a tu hijo y gritas: ¡Esperen! y ellos contestan: "todo esta bien, su sangre está limpia, su sangre es pura. Creemos que tiene el tipo de sangre correcta". Después de 5 largos minutos salen los médicos llorando y riendo . Es la primera vez que has visto a alguien reír en una semana. El doctor de mayor edad se te acerca y dice: ¡Gracias. señor!, la sangre de su hijo es perfecta, está limpia y pura, podemos hacer el antídoto contra esta enfermedad. La noticia corre por todas partes, la gente esta orando y riendo de felicidad. En eso, el doctor se acerca a ti y a tu esposa y les dice: "¿Podemos hablar un momento?, es que no sabíamos que el donante seria un niño y necesitamos que firmen este formato para darnos el permiso de usar su sangre". Cuando estás leyendo el documento te das cuenta de que no ponen la cantidad que necesitarán y preguntas: ¿Cuanta Sangre? .. La sonrisa del doctor desaparece y contesta: "no pensábamos que era un niño. No estábamos preparados..."

¡La necesitamos toda!

No lo puedes creer y tratas de contestar: "Pero, pero.." El doctor sigue insistiendo :"usted no entiende, estamos hablando de la cura para todo el mundo. Por favor firme, la necesitamos...toda". Tú te preguntas: "¿Pero no pueden darle una transfusión?". Y viene la respuesta". Si tuviéramos sangre limpia podríamos. ¡Firmará? Por favor. ¡Firme! En silencio y sin poder sentir los mismos dedos que tienen la la pluma en la mano lo firmas.

Te preguntan: "¿quiere ver a su hijo?" Caminas hacia esa sala de emergencia donde tu hijo está sentado en la cama diciendo "¡Papi!, ¡Mami! ..¿Que pasa? Tomas su mano y le dices: "Hijo, tu Mami y yo te amamos y nunca dejaríamos que te pasara algo que no fuera necesario, ¿comprendes eso?"

Y cuando el doctor regresa y te dice: "lo siento, necesitamos empezar, gente en todo el mundo esta muriendo.." ¿Te puede ir? ¿Puedes darle la espalda a tu hijo mientras él te dice:"Papi, Mami, ¿por que me están abandonando?"

A la siguiente semana cuando hacen una ceremonia para honrar a tu hijo, algunas personas se quedan dormidas en casa, otras no vienen porque prefieren ir de paseo o ver un partido de futbol y otras vienen a la ceremonia con una sonrisa falsa fingiendo que les importa. Quisieras pararte y gritar:

"Mi hijo murió por ustedes, ¿que no les importa?" Tal vez eso es lo que él quiere decir: "Mi hijo murió, ¿que no saben cuanto los amó?"

¡Porque así amó Dios al mundo! Hasta dar a su Hijo Unico, para que quien cree en Él, no muera, sino que tenga vida eterna. (Juan 3:16)

Padre Nuestro...viéndolo desde ese punto de vista se nos rompe el corazón. Tal vez ahora podamos empezar a comprender qué tan grande es tu amor por nosotros.

¡DIOS LOS BENDIGA!

 

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El juego de la vida

Imagina a la vida como un juego en el cual tú t encuentras haciendo malabares con 5 pelotas en el aire...las nombras: trabajo, familia, salud , amigos y espíritu... y las mantienes todas en el aire.

Tú entiendes que la pelota del trabajo es de hule y que si la dejas caer, regresará a ti...

Pero las otras 4 pelotas ( familia, salud, amigos y espíritu) son de cristal; si dejas caer alguna de ellas, ésta será irremediable marcada, maltratada, cuarteada, dañada, o hasta rota y jamás volverá a ser lo mismo.

Debes entender esto y lograr en balance en tu vida. ¿Cómo? . No te menosprecies comprándote con otros, todos somos diferentes y cada uno tiene algo especial. No traces tus metas y objetivos basado en lo que resulta importante para la demás gente, sólo tu sabes qué es lo mejor para ti.

No des por olvidadas las cosas que se encuentran cerca de tu corazón, aférrate a ellas como a la vida, porque sin ellas... la vida carece de significado. No dejes que tu vida se resbale de los dedos viviendo en el pasado o para el futuro, vive tu vida un día a la vez.. vivirás todos los días de tu vida. No te des por vencido cuando aún tengas algo que dar, nada se por terminado... hasta el momento en que dejas de intentarlo.

Que no te dé miendo de admitir que eres menos perfecto, pues ésta es la frágil línea que nos mantiene unidos a los demás. No tengas miendo de enfrentar los riesgos..., es tomando estas oportunidades. que aprendemos a ser valientes. La manera más rápida de recibir amor es darlo; la manera mas rápida  de perderlo es apretarlo a nosotros demasiado; y la mejor manera de mantenerlo... es darle alas. No pases por la vida tan rápido que no solamente olvides de dónde vienes, sino también... adónde vas.

Nunca olvides que las necesidad emocional más grande de una persona es ... sentirse apreciado. No tengas miedo de aprender, el conocimiento es liviano en un tesoro que siempre cargarás fácilmente. No uses el tiempo ni las palabras sin cuidado, ninguna de las dos es remediable. La vida no es un carrera, es un jornada para saborear cada paso del camino.

 

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La mariposa

Un hombre encontró un capullo de una mariposa y se lo llevó  a casa para poder ver a la mariposa cuando saliera del capullo.

Un Día  vio que había un pequeño orificio y entonces se sentó a observar por varías horas, viendo que la mariposa luchaba por abrirlo más grande y poder salir. El hombre vio que forcejeaba duramente para poder pasar su cuerpo a través del pequeño agujero, hasta que llegó un momento en el que pareció haber cesado de forcejear, pues aparentemente no progresaba en su intento.

Pareció que se había atascado. Entonces el hombre, en su bondad, decidió ayudar a la mariposa y con una pequeña tijera corto al lado del agujero para hacerlo más grande y así fue que por fin la mariposa pudo salir del capullo.

Sin embargo, al salir la mariposa tenía el cuerpo muy hinchado y unas alas pequeñas y dobladas. El hombre continuó observando, pues esperaba que cualquier instante las alas se desdoblarían y crecerían lo suficiente para soportar al cuerpo, el cual se contraería al reducir lo hinchado que estaba.

Ninguna de las dos situaciones sucedieron y la mariposa solamente podía arrastrarse en círculos con su cuerpecito hinchado y sus alas dobladas... Nunca pudo llegar a volar.

Lo que el hombre en su bondad y apuro no entendió de la apertura del capullo y la lucha requerida por la mariposa, para salir por el diminuto agujero era la forma en que la naturaleza forzaba fluidos del  cuerpo de la mariposa hacia sus alas, para que estuviesen grandes y fuertes y luego pudiese volar.

Libertad y el volar solamente podría llegar luego de la lucha. Al privar a ala mariposa de la lucha, también le fue privada su salud. Algunas veces las luchas son lo que necesitamos en la vida. Si Dios nos permitiese progresar por nuestras vidas sin obstáculos, nos convertiría en inválidos. No podríamos crecer y ser tan fuertes como podríamos haberlo sido.

Cuántas veces hemos querido tomar el camino corto para salir de dificultades, tomando esas tijeras y recortando el esfuerzo para poder ser libres. Necesitamos recordar que nunca recibimos más de lo que podemos soportar y que a través de nuestros esfuerzos y caídas, somos fortalecidos, así como el oro es refinado con el fuego. Nunca permitamos que las cosas que no podemos tener, o no tenemos, interrumpan nuestro gozo de las cosas que tenemos y podemos tener.

No pensemos en lo que no tenemos, disfrutemos cada instante de cada día por lo que tenemos y no ha sido dado.

 

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Los Reyes Magos

Unos Magos venidos de Oriente se presentaron un día ante el Niño Dios y le ofrecieron sus regalos; oro, incienso y mirra. Dones que se han tratado de interpretar de la siguiente forma: el oro, como a Rey; el incienso, como a Dios; y la mirra, como a Hombre.

Tres personajes que según la tradición se llamaban: Melchor, Gaspar y Baltasar. Representan a todos los hombres, a toda la humanidad y llegan a dar las gracias al Redentor. Los dones fueron muy bien escogidos, muy apropiados. Los Magos querían decirle a aquel Redentor: "Bienvenido seas a nuestro hogar, a esta pobre tierra". Al menos algunos fueron a dar las gracias.

Hoy Melchor, Gaspar y Baltasar somos tú y yo. Somos todos los hombres. Aquel Niño Dios ha vuelto para echarnos una mano, para redimirnos otra vez, - que buena falta nos hace - ¿Qué regalos le hemos llevado?

No importa que no tengas oro, porque está muy caro hoy, si tienes algo que vale más que el oro: "tu gratitud, tu amor".

No me digas que nunca le das gracias a Dios, que nunca te acuerdas de Él. ¿Sabías que olvidarte de dar las gracias a quien te da todo es una gran falta de educación?

Tú no haces eso con la persona que te saluda, presta dinero o te hace algún favor, ¿por qué? Porque tienes educación. Ahora me pregunto: ¿Por qué con Dios tenemos que hacer una excepción y no darle las gracias? Olvidarme de Dios es una gran falta de educación.

Y, ¿qué le puedes regalar a Dios si no tienes incienso ni mirra? Quizá no los tengas, pero tienes lengua para dar las gracias por la vida, por tu familia, por tu cuerpo y tu alma, por tantas cosas.

Dar las gracias no cuesta nada. Amar a la persona que más me quiere, no cuesta trabajo. Querer a quien da todo en la vida es muy fácil. Querer al mejor amigo es algo fantástico.

Los que se consideran ateos, bueno "ateos gracias a Dios", no saben lo que hacen, no saben de lo que se pierden.

¿Cuál va a ser tu oro, tu incienso, tu mirra?

Dios espera un regalo, aunque sea pequeño, pero dado con amor. Tienes manos, inteligencia, pies para realizar una tarea útil en bien de los demás. Hacer algo por tus hermanos es ofrecer un regalo a ese Redentor, porque Él mismo nos ha dicho: "Cuando hicisteis un favor a uno de mis hermanos más pequeños, a Mí me lo hicisteis".

Vamos a unirnos a Melchor, Gaspar y Baltasar, y decir al Redentor: "Qué bueno que viniste, te estuvimos esperando siglos, Sabes que somos olvidadizos, ingratos, pero en el fondo te queremos, te necesitamos, aunque a ratos juguemos a ser pequeños ateos".

Si alguna persona se merece algún regalo nuestro, es el niño de Belén. Y el regalo más hermoso, el que más le gusta, es el oírnos decir: "Niño Dios, te amo como todo mi corazón"

 

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El Sueño de María

Tuve un sueño José, pero no pude comprender bien de qué se trataba, me parece que se trataba del nacimiento de nuestro hijo,

Sí, era acerca de esto. La gente estaba haciendo preparativos, con cuatro semanas de anticipación.

Adornaban sus casas con papeles de colores brillantes, estrenaban ropa, salían de compras muchas veces y adquirían numerosos regalos que no eran para nuestro hijo,

los envolvían en hermosos papeles y los ataban con preciosos moños

Y los ponían debajo de un árbol.

Sí, un árbol, José, adentro de sus casas, un árbol decorado, con sus ramas llenas de esferas y un gran número de adornos, unos que despedían una luz encantadora.

En la punta más alta del árbol había una figura se parecía una estrella o un ángel.

¡Oh! era verdaderamente hermoso, todos estaban felices y sonrientes, emocionados por los regalos que se daban unos a otros.

Pero, José, no quedó ninguno para nuestro Hijo.

Sabes, creo que no lo conocen pues nunca mencionaron su nombre.

¿No te parece extraño que la gente se meta en tantos problemas,

para celebrar el cumpleaños de alguien que ni siquiera conocen?

Tuve la extraña sensación de que sí nuestro Hijo hubiera estado en esa fiesta

hubiese sido un extraño solamente.

Para esa gente el ambiente era hermoso y todo el mundo se veía feliz;

pero yo sentí enormes ganas de llorar.

¡Qué tristeza para Jesús, no ser invitado a su propia fiesta de cumpleaños!

Estoy muy contenta porque sólo fue un sueño, ¡Imagínate José si este sueño hubiera sido realidad!

 

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¿Buena suerte? ¿Mala suerte?

Una historia china habla de un anciano labrador que tenía un viejo caballo para cultivar sus campos. un día, el caballo escapo a las montañas. Cuando los vecinos del anciano labrador para condolerse de él y lamentar su desgracia, el labrador les replicó: "¿Mala suerte? ¿Buena suerte? ¿Quién sabe?"

Una semana después, el caballo volvió de las montañas trayendo consigo una manada de caballos salvajes. Entonces los vecinos felicitaron al labrador por su buena suerte. Éste les respondió: "¿Mala suerte? ¿Buena suerte? ¿Quién sabe?"

Cuando el hijo del labrador intentó domar uno de aquellos caballos salvajes, cayó y se rompió una pierna. Todo el mundo consideró esto una desgracia. No así el labrador, que se limitó a decir: "¿Mala suerte? ¿Buena suerte? ¿Quién sabe?"

Unas semanas más tarde, el ejército entró en el poblado y fueron reclutados todos los jóvenes que se encontraban en buenas condiciones. Cuando vieron al hijo del labrador con la pierna rota, lo dejaron tranquilo. ¿Había sido buena suerte? ¿Mala suerte? ¿Quién sabe?

Todo lo que a primera vista parece contratiempo puede ser un disfraz del bien.

Dios está presente e involucrado en nuestras vidas, aunque parezca que no nos oye o que nos ha abandonado.

Lc 24,13-32: Parece que no está pero nos acompaña.

Mt 27,46: Jesús llega a sentirse abandonado.

Fil 4,19: Tener confianza en la riqueza de la Gloria de Dios.

Mt 28,20: Dios no nos abandona.

1 Pe 3,12:Sus oídos están atentos.

¿ De que sirve afanarte tanto si andas tras lo que es basura, cuando la verdadera hermosura no la procuras ganar?"

 

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Culto a la Santa Muerte

 

1 ¿Que es?

Los adeptos a este culto, presentan a la “Santa Muerte” o “Señora” o “Niña Blanca” como una <<entidad espiritual>> que dicen ha existido siempre, desde el principio de los tiempos hasta nuestros días, por lo que maneja una energía denominada <<energía de la muerte>>, capaz de materializarse en una figura, que concentra tanto la fuerza creadora como la destructora del universo. Según ellos, el creyente en la Santa Muerte puede aprender a manejar esta fuerza, que emana de sus imágenes consagradas, puesto que “la santísima”  o “señora” o “niña blanca” es una de las protecciones más fuertes que existen.

Dicen sus devotos que incluso es capaz de aparecerse y manifestarse corporalmente o imprimir sus imágenes en diferentes lugares. En libros y revistas en los que se promueve su culto, narran las “intervenciones milagrosas” que han vivido, en las que la santa muerte los ha librado de múltiples peligros y les ha ayudado a resolver problemas complicados.

Esta falsa devoción la permite, favorece y promueve una agrupación no-católica que se auto nombre “Iglesia Católica Tradicional MÉX-USA, Misioneros del Sagrado Corazón y San Felipe de Jesús”.

2 ¿Es esto una devoción cristiana?

De ninguna manera.

  • Porque no centran su Fe en JESUCRISTO, ÚNICO SEÑOR Y SALVADOR.
  • Porque no aceptan al que Jesús dejó en su Iglesia como cabeza y representante suyo: al Papa. De hecho el supuesto Padre David Romo señala que “Para nosotros, no nos hace más, ni menos (católicos) esta situación, es más, hay un lema que dice ‘lejos de Roma y cerca de Dios’ y nosotros preferimos estar cerca de Dios y lejos del Papa”(¡!¡!). Esto es imposible pues Jesús fundó una sola Iglesia bajo la cabeza del Sumo Pontífice.
  • Porque sus ministros de culto no son sacerdotes católicos y, el “arzobispo” David Romo Guillén –líder del grupo- no es “arzobispo” reconocido por el Papa.

3 ¿Podemos decir esto?

Que se trata de un superstición más, que en este caso se manifiesta dando características humanas y divinas a un fenómeno natural.

Que la muerte, no es ni una persona ni siquiera una cosa o fuerza, sino simplemente el término de la vida como el nacer o el crecer, nunca se habla del Santo Nacimiento o del Santo Crecimiento ¿Verdad? .La muerte es una consecuencia de nuestro pecado original. No es un castigo de Dios, sino una privación de los bienes que tenían Adán y Eva antes de desobedecer a Dios.

Que con la muerte se experimenta una separación real de cuerpo y alma. El cuerpo del hombre continúa un proceso de corrupción –como cualquier materia viva- mientras que su alma va al encuentro de Dios.

Que la muerte es un paso necesario para llegar al Cielo. La muerte a todos nos puede causar tristeza. Pero no nos puede abatir.

¡Jesucristo es la respuesta a la vida y a la muerte! Él nos dice:” Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida” (Jn 15). Desde que Cristo venció a la muerte y nos dio nueva vida, el cristianismo mira a la muerte con una gran esperanza. Esto no quita, que uno sufra cuando nos dejan los seres que más amamos, o que sintamos miedo cuando vea que le llega la hora de la enfermedad y de la muerte.

4 ¿Que nos enseña la Iglesia Católica fundada por JESUS?

  • Bien conocido el pasaje del Evangelio en el cual un doctor de la Ley le pregunta a Jesús sobre cuál es principal mandamiento de la Ley y la respuesta de l Señor es: “Amarás a tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el mayor mandamiento” (Mateo 22, 36-38) y también “Yo, el Señor, soy tu Dios, que te ha sacado del país de Egipto, de la casa de la servidumbre. No habrá para ti otros dioses delante de mí”. (Ex 20,2) Por lo tanto: SÓLO A DIOS SE LE RINDE CULTO.
  • “El primer mandamiento prohibe honrar a dioses distintos de l Único Señor que se ha revelado a su pueblo Proscribe la superstición y la irreligión. La superstición representa en cierta manera un perversión” (Catecismo de la Iglesia n.2110)
  • “La idolatría no se refiere sólo a los cultos falsos del paganismo. Es una tentación constante de la fe. Consiste en divinizar lo que no es Dios “(Catecismo n.2113)
  • “El primer mandamiento condena el politeísmo. Exige al hombre en no creer en otros dioses que el Dios verdadero. Y no venerar otras divinidades que el único Dios. La Escritura recuerda constantemente este rechazo de los ‘ídolos, oro y plata, obra de las manos de los hombres’, que ‘tienen boca y no hablan, ojos y no ven… ’ (Sal 115, 4-5.8)…. Estos ídolos vanos hacen vano al que les da culto: ‘Como ellos serán los que los hacen, cuantos en ellos ponen su confianza’ (Sal 115, 4-5.8;cf.Is 44, 9-20;Jr10, 1-16; Dn 14,1-30;Ba 6 ; Sb 13, 1-15,19). Dios por el contrario, es el ‘Dios vivo’ (Jos 3,10; Sal 42,3, etc.), que da vida e interviene en la historia (Catecismo 2111)

CONCLUSIÓN

Los Cristianos católicos que rinden culto a la “santa muerte” y a sus imágenes están cometiendo un pecado gravísimo, pues además de atribuirle poderes que no tiene ni tendrá jamás, cambian la adoración y la confianza en Dios por un ídolo, por una supuesta entidad (o ser) espiritual que, sencillamente , no existe.

Además nadie puede declarar “santo” a alguien (menos a un fenómeno natural como es la muerte). Sólo la Iglesia, guiada por el Espíritu Santo, tiene la facultad de proclamar la santidad de una persona, no de un momento de la vida como lo es la muerte.

POR TODO ELLO, ¡NO TE DEJES ENGAÑAR! ¡LA “SANTA MUERTE” NO EXISTE Y SU CULTO EN UNA TOTAL FALSEDAD QUE TE ALEJA DEL VERDADERO DIOS!

¡CREE EN JESÚS, ÚNICO SALVADOR Y SEÑOR QUE DICE: “¡YO SOY LA RESURRECCIÓN Y LA VIDA, EL QUE CREE EN MI, AUNQUE HAYA MUERTO, VIVIRÁ!”  (Jn. 11,25)

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